jueves, 8 de septiembre de 2016

Hadas y Duendes

La fantasía y la imaginación son invisibles para los ojos de la razón, no hay datos concretos o verdades comprobadas que den una explicación del mundo mágico, más bien se trata del producto de la imaginación del ser humano. El mundo mágico o fantástico es un tema que ha causado mucha polémica a lo largo del tiempo. Algunas personas creen que los hechizos son reales, que existen seres fantásticos que son capaces de realizar conjuros que causan ciertos efectos en los demás, entre otras cosas. En el presente ensayo se tocará a fondo este tema, enfocándome en hadas y duendes, pues en los últimos tiempos se ha despertado un enorme interés acerca de esto. El propósito de la elección de este tema fue complementar con una opinión personal los distintos comentarios que debaten si estos personajes son falsos o verdaderos.

(Bonafonte Eduardo, 2013).
 Para comenzar, los seres fantásticos más famosos, por ejemplo, los duendes, las hadas, los elfos y los trolls (ver figura 1) son provenientes de cuentos y leyendas celtas que se han extendido con éxito por todo el mundo, y con el paso del tiempo ha cambiado la idea que se tiene de ellos. No se tiene con claridad si son reales o si son producto de la imaginación, pero se trata de seres que habitan en un mundo paralelo al nuestro; todos coinciden en mantenerse ocultos porque consideran que el hombre es una especie peligrosa, pero si una persona es noble y realiza buenas acciones y se encuentra con alguno de estos seres, será bien recompensado.

(Purificación Menaya, 2012). 
Las hadas son seres mágicos que han tenido presencia en diversas culturas y épocas, son protagonistas de películas infantiles, muñecas y personajes de historias narrativas. Mientras tanto, los duendes, son definidos en la mayoría de las culturas como seres pequeños de aspecto humanoide que suelen llevar prendas muy llamativas, a los que les gusta hacer bromas y maldades (ver figura 2). En la obra de Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, estos dos peculiares personajes hacen una gran aparición.

(Griggs Brandon, 2015).

Nacido en Stratford On Avon, Reino Unido, en 1564 y fallecido en 1616, William Shakespeare (ver figura 3) fue un dramaturgo y poeta que solamente con sus versos ha pasado a la historia de la literatura, especialmente por el impresionante retrato de la condición humana en sus grandes tragedias. Shakespeare es considerado el mejor dramaturgo de todos los tiempos. Escribió once tragedias, quince comedias, gran cantidad de sonetos y diez obras históricas. En sus comedias reflejaba la vida humana desde un punto de vista alegre y despreocupado, buscaba hacer reír al lector o espectador. Dentro de este género se destaca la imperfección del hombre y del mundo, y a la vez la posibilidad de superar las limitaciones y debilidades. Sueño de una noche de verano es una de las obras de amor y comedia en la que se relatan las situaciones antes de tres bodas. El autor llena de fantasía su escrito con hadas y duendes y hace lo posible por un final feliz.

En una de las escenas más emocionantes de la historia, Oberón, el rey de las hadas, mandó al duende Puck a buscar una flor que había sido herida accidentalmente por una de las flechas de Cupido, cuyo jugo podría verterse en los ojos de cualquiera en el momento en que estuviese durmiendo. Él quería este líquido para que Titania, su esposa y reina de las hadas, se enamorara del primer animal feo que viera. Oberón fue a verter el jugo en los ojos de la reina y le sugirió a Puck que hiciera lo mismo con un caballero que rechazaba a una dama…
En esta obra se pueden apreciar las situaciones fantásticas cuando aparecen las hadas (Oberón y Titania) y un duende (Puck) conviviendo, los cuales a su vez están relacionados con la magia cuando colocan el jugo de la flor en los ojos de los humanos para provocar cierto efecto:
“Oberón: ¿Traes ahí la flor? Bienvenido peregrino.
Puck: Sí, hela aquí.
Oberón: Te ruego que me la des […]. Vierte el bálsamo en los ojos de éste; pero hazlo cuando la señora sea el primer objeto  que haya ver al despertar. Haz todo con la debida precaución, a fin de que resulte él quedar más apasionado de ella, que ésta de aquél.” (Obras Maestras de William Shakespeare, 2015, p. 579).
De acuerdo a las culturas que creen en estos personajes, las hadas tienen su hogar lejos de los humanos, viven en lugares bellos con mucha vegetación, como los bosques, les gusta estar acompañadas con su propia especie y al menos la mayoría son bondadosas. Por el contrario, los duendes son personajes solitarios, no necesariamente viven en la zona rural, prefieren estar en lugares poblados para que puedan hacer bromas y travesuras. Ambos comparten la mayoría de rasgos humanos, como el color de piel y forma en general.
Utilizando estas descripciones, se puede ver una contradicción en el desarrollo de Sueño de una noche de verano, pues se describe al duende como acompañante de las hadas, además vive en el bosque y su intención no era provocar un problema, sino hacer una acción desde cierto punto correcta; esto es todo lo contrario a lo que todas las culturas opinan de estas creaturas. Además, se menciona que las hadas robaron un niño y lo querían tener en posesión individual. Pero Oberón quería ayudar a Helena para tener una relación con Demetrio después de haber usado el jugo de flor para hacer el mal con Titania, lo cual también indica una contradicción, ya que si un hada no es buena con una de su misma especie menos lo va a ser con un ser de otra especie; se puede agregar que un hada trata de estar lo más alejada posible del mundo humano, pero en la lectura esto no ocurre:
“Oberón: Una vez en posesión de este jugo, acecharé el momento en que Titania esté dormida, y verteré el líquido sobre sus ojos. La primera cosa que mire al despertar le inspirará un amor irresistible; y antes de que yo libre sus ojos de ese encanto, la obligaré a que me entregue su paje. Pero ¿quién viene? Soy invisible y puedo escuchar su conversación. (Obras Maestras de William Shakespeare, 2015, p. 578).
Hay algunas experiencias narran que las hadas son reales: El profesor John Hyatt, director del Instituto de Investigación e Innovación en Arte y Diseño en la Universidad Metropolitana de Manchester, cuando estaba en una exhibición fotográfica afirmó que le había tomado fotos a unos insectos muy extraños, los cuales al parecer tenían una pequeña forma humanoide, y convencido de lo que había visto invitó a la gente a decidir por sí mismas, pues esa era “una de las situaciones en las que se necesita creer para ver”; posteriormente comenzó a recibir fotos similares de “caza-hadas” de más de quince países. Pero como en todo momento de la polémica, otros investigadores argumentaron que las imágenes exhibidas por John no eran hadas, lo más probable era que fueran insectos pertenecientes a alguna variedad de efemerópteros que habitan en todo el planeta, pues tienen colores brillantes y entre los más dominantes está el amarillo, como se puede ver en la imagen del profesor de Mánchester; poseen alas transparentes y viven cerca de ríos y lagos, por lo que hay demasiada vegetación como en la vivienda de las hadas (ver figura 4).
(Hyatt John, Londres, 2014).

En el caso de los duendes, Irina Melgar, una escritora de blogs, relata la historia que vivió ´una amiga´: Sus papás compraron una casa un poco apartada de la ciudad porque tenían negocios en la zona. La propiedad era un poco antigua y rodeada de árboles. Unos meses después de haber llegado comenzaron a suceder hechos extraños, perdían las llaves, tazas, documentos, ropa o adornos, de manera continua; en ocasiones escuchaban sonidos en las habitaciones y cuando iban no encontraban rastro de nada. Un día, el buscaba un informe importante que no se encontraba ningún lado. Su amiga entró a buscar a su habitación, y, de acuerdo al relato, detrás de la cama había un “niño” verdoso, pequeño y con grandes ojos, el cual tenía el folder sobre sus manos. Cuando llamó a sus padres el ser extraño había desaparecido y el documento estaba sobre la cama. De ahí los sucesos comenzaron a tranquilizarse.
Desde mi punto de vista esta información es completamente falsa, pues un duende no se caracteriza por vivir en una zona rural, por el contrario, le gusta desenvolverse en lugares donde haya una gran cantidad de personas. Además, las características del duende afirman que era como un niño de color verde, lo cual no es una característica necesaria de estos seres fantásticos.
Para concluir, me gustaría reconocer que cualquier opinión es válida, es personal decidir si se quiere creer en el mundo mágico-fantástico o no, pues muchas culturas tienen esta creencia desde hace muchísimos años, por lo que se ha estado pasando de generación en generación y ha tenido algunas alteraciones que pueden dificultar más la búsqueda de datos y hechos que comprueben que estos seres existen.

El cerebro humano al adquirir una ideología puede comenzar a convencerse de observar ese pensamiento, por lo que crea situaciones falsas e imaginarias: “Un sesgo cognitivo es una interpretación errónea e ilógica de la información disponible, al dar demasiada o poca importancia a algunos aspectos. Estos errores no son consecuencia de que nuestro cerebro funcione mal. Al contrario: no podemos analizar todos los datos a nuestro alcance por lo que procesamos la información mediante intuición, prueba y error; y otros métodos informales.” (Rubio Jaime, 2014). Esta es la razón por la que en mi opinión personal, es mejor ver para creer, respetando cualquier comentario, ya sea si cree o no en la existencia del mundo fantástico.

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